Dibujos

















Hace 18 años, era un novillito, dibujaba lo que observaba sin resolver aún lo que era experimentar la vergüenza.
Se podría decir, como un acto normal y natural, que sufría del síndrome de indecisión adolecente. Pero afortunadamente esos tiempos ofrecía un régimen para combatir esta enfermedad, el alcanzar la esquiva y desconocida democracia.
Bien, ahora que supervivimos bajo el régimen democrático o neo liberal, me cuestiono si será posible con los avances de la ciencia volver a infectarnos artificialmente de este síndrome, no para resolver tareas inconclusas o desafortunadas, más bien para comprender lo que están experimentando los adolecentes en nuestro país y lograr satisfacer sus necesidades con educación, respeto, intelecto y lo más importante con sentido o razón de ser.